El departamento de recursos humanos en un club de fútbol

Estaba leyendo en las noticias deportivas el culebrón de Gareth Bale y me vino a la mente lo que comentaba Ferran Soriano en su libro “La Pelota no entra por azar” sobre lo complicado que es gestionar el departamento de recursos humanos de un club de fútbol de élite.

El libro del ex Vicepresidente Económico del F.C. Barcelona, y actual Director Ejecutivo del Manchester City, es uno de mis libros favoritos, ya que combina perfectamente mis dos pasiones, la gestión empresarial y el mundo del fútbol. En el libro Ferran nos relata sus cinco años al frente del departamento económico del Barça, y nos describe a la perfección lo que es un club de fútbol como empresa, describiendo sus distintos departamentos como el financiero, el de marketing, o el de recursos humanos.

En el apartado que trata sobre los recursos humanos, cuenta algo así como que se imaginen al Director de recursos humanos de una gran empresa, al que un día le viene un empleado joven, veinteañero, diciendo que o le doblas el sueldo o se va a otra empresa. Además, el “representante” del chico, te amenaza con que o le doblas el sueldo a tu empleado, y le pagas a él una comisión por las gesitiones del nuevo contrato, o el chico no volverá a trabajar y se declará en reveldía. Para más inri, saldrán en la prensa diciendo que tu empresa le ha faltado al respeto y que no te están dejando cumplir tu sueño de trabajar en la otra empresa…

Este relato sobre lo que se encuentra cada año un Director de recursos humanos de un club de fútbol, es lo que está pasando ahora con Gareth Bale. Su equipo le subió el sueldo hace apenas unos meses, si no recuerdo mal doblandole su anterior sueldo, a cambio de que se quedara en el club un año más. Ahora llega un club histórico y poderoso como es el Real Madrid, que quiere fichar al jugador, pagándole más del doble que lo que cobra con su nuevo contrato recien estrenado. El presidente del Tottenham, Daniel Levy, ya tenía fama de buen negociador, y parece que lo va a volver a demostrar consiguiendo que el traspaso de su estrella sea el más caro de la historia del fútbol.