Nuevo enfoque en el blog

Después de ver lo que me cuesta actualizar el blog, he decidido darle un giro de tuerca. A partir de ahora, escribiré sobre cosas que me pasen en mi día a día, enfocadas al mundo empresarial en general, y sobre todo al mundo del marketing en particular.

Empezaré comentando un par de temas relacionados con la estancia en un hotel. Hace un par de fines de semana estuve en el sur de Gran Canaria, en un hotel de 4 estrellas de la cadena Iberostar.

Dos cuestiones llamaron mi atención: por un lado, el precio de las bebidas en el bar de la piscina. Una botella pequeña de agua, la venden por 2€. Cuando le digo a la camarera que tiene que estar de broma, me dice “oh, estas en un hotel de 4 estrellas”  mi respuesta fue que precisamente por eso, ya estoy pagando la noche como hotel de 4 estrellas y no hace falta que me claven ahora dos euros por una botella de agua…después de pagar los dos euros, hice el cálculo del margen de beneficio que supone vender el producto en cuestión a 2 euros, suponiendo que el precio de coste es de 20 céntimos, el margen es del 900%!!!! En mi empresa el margen medio de beneficio por producto no llega al 25%…

Por otro lado está el tema de los horarios de las comidas. Los horarios en los hoteles suelen estar adaptados a las costumbres del cliente extranjero, lo cual suele molestar bastante a los clientes locales. Por un lado se entiende la medida, ya que el grueso de tu clientela es extranjera. Mantener abierta la cocina hasta más tarde, supondrá un coste excesivo. Pero por otro lado también da que pensar, cuando yo voy de viaje a otros países, me adapto a las costumbres de esos países, y si se come antes, como antes. ¿Somos los únicos que nos adaptamos a las costumbres de los de fuera en lugar de mantener las nuestras?